A modo de curiosidad, se reunen en sus casas con una promotora de artículos sexuales con el fin de adquirir estos simpáticos accesorios para aumentar el placer a la hora de generarse el propio y por qué no, integrarlo en su relación de pareja, cosa que difícilmente se puede hacer a la hora de “salir de compras” e ir a un negocio y elegir cuál te gustaría llevar. Sería una situación incómoda para muchas por vergüenza o pudor, porque no es lo mismo pedirle al vendedor/a que te muestre unos zapatos con tal o cual taco, que “ese aparatito de color naranja” y encima, preguntarle para qué sirve y cómo se usa o cuál le recomendaría según talle.
Hay mujeres que se reunen por una despedida de soltera y con el pretexto de comprarle algo a la novia, terminan conociendo de cerca estos implementos, juguetes, accesorios, etc...muchas preguntan harto pero que, finalmente, no compran nada. También están las más osadas y que a veces son las más calladitas, que se atreven a decirle a la promotora “quiero ése que está ahí. Cuánto cuesta?” y lo compran sin pensarlo dos veces.
Son las mujeres a las cuales les gusta el disfrute propio y, por supuesto, el disfrute de su pareja. Y que no tienen problemas con prejuicios y menos vergüenza a comprarlos para su uso.
Según parece, para algunos pueden llegar a plantear inseguridades, comparaciones, fantasías, miedos y hasta verse heridos en su ego. Aunque creo que todo va en conversarlo entre los dos y atreverse a usarlos para ver los resultados.
En Latinoamérica, son muchos los hombres machistas y que no lo aceptarían, mientras que los hombres europeos son mucho más abiertos en estas cuestiones.
Los juguetes sexuales son justamente eso: ”juguetes”, que tienen como objetivo el entretenimiento, la diversión y la búsqueda de nuevas sensaciones para compartir en la cama o cualquier otro lugar. De amplia variedad, texturas, colores, tamaños, capacidad de vibración y formas El mercado ofrece una gama completa de estos artículos, a punto tal que hay “clones” del miembro viril de famosos actores porno con medidas XXL que son altamente demandados.
Cerca de mi casa, existen varias tiendas llamadas Sex-shop en donde también se pueden encontrar estos artículos y entrar a comprarlos....claro que hasta ahora, yo sólo he mirado la vitrina en donde están colocados diferentes tipos de disfraces, como Enfermera, Caperucita Roja, Mucama, Sadomasoquista, etc...pero nunca me he atrevido a entrar a chusmear que hay dentro, pues debo admitir que aún no me animo a comprarme uno, tampoco se lo he planteado a mi esposo, pero en una de esas capaz que me anime..
Si se estás decidido a comprar un juguete, creo que antes es mejor conocer de antemano qué opinaría tu pareja, cuestión que nace del conocimiento y diálogo con el otro, para no hacerla o hacerlo sentir a disgusto y pasar un mal momento, en vez de un momento de nuevo placer....quizás.
Son muchos los testimonios que le dan un sí rotundo al uso de estos chiches, porque jugando hay descubrimientos, aparecen sorpresas, pudiendo llegar a un clímax de suprema elevación, aumentando el deseo a escalas industriales y la fantasía para lograr un placer sexual que excede los límites de los sentidos....







vaya maraton sexual
Vaya maratón de comentarios que trajo tu textito amiga mía...mandate otra cagai.....
Excelente espacio de diálogo lúdico el que creaste y con un tema que estoy de acuerdo que es totalmente vigente. Afortunadamente y por la personalidad que tengo, puedo participar en alguna de las reuniones de mujeres (aunque solo de oyente, jejejej) y puedo dar fe que estos temas se tocan descarnadamente.
También encuentro plausible la franqueza de To+ al exponer un punto de vista masculino.....
En alguna oportunidad te contaré la anecdota de entrar a un local en Santiago que se llama Kamasutra donde se vende artículos para echarse en la piel para que tu pareja se los pueda comer como parte bdel juego y otras cosas que te erizan la piel.
No se que me canso mas...si el sexo o leer todos lo comentarios.
Tan Tan