Latinoamérica está llena de lugares que poco se conocen y a la hora de pensar en vacaciones y para quienes tienen la posibilidad de viajar, una buena alternativa es conocer Estrada Real.
La Estrada Real fue creada por la corona portuguesa en el siglo XVII con la intención de fiscalizar el movimiento de riquezas, sobre todo de oro y diamante, entre todo el Estado de Minas Gerais y Río de Janeiro, en ese entonces puerto de partida de los navíos portugueses y capital de la nueva colonia.
La Estrada Real esta formada por cerca de 177 municipios distintos entre los que se encuentran Ouro Preto, Diamantina, Tiradentes, Mariana, Congonhas y Paraty y ubicados a lo largo de 3 diferentes caminos que fueron surgiendo en épocas diferentes:
- El camino nuevo: comienza en el entonces puerto principal de la corona portuguesa, Río de Janeiro y termina en Ouro Preto y Ouro Branco.
- El camino velho: que inicia su recorrido en el puerto de la ciudad de Paraty y termina también en Ouro Preto y Ouro Branco,. denominado así por sus atractivas vistas naturales donde se combina mar en el comienzo de su recorrido con una extraordinaria belleza natural.
- El camino de diamantes: también denominado ruta de diamantes. Fue construido en el siglo XVIII y comienza en la ciudad de Ouro Preto para desembocar en la ciudad de Diamantina, formando la ultima parte de la Estrada Real, en la antigua región de Tojuco. Se encontraron los diamantes más brillantes de la región y la corona ordeno la construcción de este camino como medio de comunicación entre los poblados de la zona y esta característica hizo cambiar el nombre por Diamantina.
Ouro Preto y Diamantina, integrantes de los pueblos y ciudades pertenecientes a la ruta del oro y a la Estrada Real, han sido declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO y caracterizadas por su alto contenido de arte y arquitectura barroca portuguesa y brasileña.
Ouro Preto situada a poco menos de 100 km de Belo Horizonte constituye una de las más importantes ciudades históricas brasileñas, caracterizada por su conjunto urbano típico del siglo XVIII y por su gran caudal de arquitectura barroca civil y religiosa. Sin lugar a dudas fue también uno de los enclaves importantes del movimiento por la independencia del Brasil.
Diamantina, situada a pocos kilómetros de Belo Horizonte, fundada en 1713 bajo el nombre de Arraial do Tijuco, fue una de los primeros lugares en Brasil donde se descubrieron minas de diamante a solo 7 años de su fundación. y que con el tiempo se la reconocería con el nombre actual. Diamantina conserva algunas características arquitectónicas peculiares, como la de no poseer plazas ni lugares públicos y las iglesias, de construcción sencilla y modesta, están lejos de la cargada arquitectura de otras ciudades históricas como Ouro Preto.




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