Las mayoría de las mujeres necesitamos saber casi todas las cosas que seceden a cualquier precio.
Si hay un cajón, tenemos que abrirlo. Si existe un secreto, debemos averiguarlo. Aunque la verdad traiga también un espeso dolor, no podemos evitar preguntarlo todo. Casi nunca nos conformamos con un...No, no pasa nada...
Hurgamos con tanta insistencia y esmero, que al final, escuchamos lo que no necesitábamos saber: que la ex novia era modelo top, que estamos más gordas, que su madre nos odia, que nuestro famoso pie de limón es peor que el del supermercado, o que estuvo muy enamorado de su ex esposa o polola.
Si bien la verdad apacigua el alma, no entiendo que clase de serenidad puede traernos saber cuántas mujeres hubo antes, cómo se llevaban en la cama, qué cosas hacían y por supuesto, si eran mejores que una.
Como los niños que meten el dedo en el enchufe, como los gatos curiosos que se caen al agua, como aquel pintor que murió envenenado por sus propias tintas, necesitamos llegar al final.
Aunque luego la verdad nos atormente como un espíritu maldito, como una planta carnívora, como una enfermedad; no podemos remediarlo...nos gusta enterarnos de todo a como de lugar. Aunque existan mujeres que son la excepción.
Será parte de nuestra naturaleza femenina?, serán los hombres iguales a nosotras?. De más está decir que esto no entra en lo que podría definirnos como unas simples "Copuchetas"...








cola...less
Como va amigo?...que bueno que te diste una vueltita, a mi también me gusta escribirme contigo, no son muchos los hombres que hablan abiertamente de sus gustos homosexuales en Chile y eso te lo valoro...ahora me voy a ir a dar una vuelta por tu espacio a ver si me has dajado alguna cancioncita de regalo...
chaucito
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Lo más importante en la vida, es uno mismo.
Malú